En este artículo te sorprenderás, de cómo podés hacerle la vida mucho más fácil a las personas con movilidad reducida:


Puertas sin pomos:


Algo tan sencillo como cambiar el pomo de la puerta puede hacer mejorar notablemente la movilidad de una persona con discapacidad dentro de la casa. ¡Tenés varias opciones para solucionar éste problema!: La primera opción más económica es instalar puertas correderas manualmente. Como también, tenés como segunda opción, instalar un sistema de apertura y cierre automático por mando a distancia, móvil o huella esto permitirá que la persona pueda facilitar su entrada y salida.


El Lavado:


El lavabo debe estar liberado en su parte de abajo para permitir acercarse con la silla de ruedas y con un grifo  con palanca. Es importante que el suelo sea fijo y antideslizante. Esto le permite como mencionamos anteriormente una mejor movilidad y facilidad al desplazarse.



El suelo nivelado:


Es algo sencillo y tan vital para una persona con movilidad reducida que el suelo en donde se desplaza sea nivelado; ya que las soluciones ideales son el plano inclinado para pequeños desniveles y el ascensor para grandes desniveles. Las rampas requieren una gran dotación de espacio para que las personas con discapacidad puedan trasladarse de un lugar a otro.


La iluminación:


La iluminación por detección de presencia y secuencial, la apertura de persianas con mando a distancia y manos libres son algunas de las opciones que marcarán un antes y un después en la comodidad del día a día de una persona con movilidad reducida.


El pasillo:


La amplitud de los mismos debería ser de entre 0,90 y 1 m. Es importante enfatizar que la creación de espacios en el pasillo (de existir) debe ser de 1,20 m libre de obstáculos frente a la puerta para que la silla pueda girar con facilidad.